Simplificación política y económica


La simplificación económica que supone la planificación descentralizada que detallaremos después ayuda también a simplificar los Planes Generales lo suficiente para que una gran participación democrática sea posible. Además, el poder que delega en las asambleas la planificación descentralizada, la inversión y la innovación, es demasiado grande como para no tener estructuras lo más participativas posibles. En general vemos una gran participación del ciudadano en decisiones tanto políticas como económicas. El ciudadano planifica a grandes rasgos su consumo mediante la compra de productos específicos, con lo que dirige la economía de forma indirecta. En su cooperativa participa de los planes de la cooperativa, con lo que dirige con mayor fuerza el sector económico en el que participa. Con las asambleas anidadas participa de la decisión de los porcentajes de inversión en cada sector, de las características que se buscan para invertir y de las prioridades de la economía. También puede participar de la inversión como experto, indirectamente a través de la demanda o directamente en ferias y consultas. Por último, todo el que quiere participa de la política y de los Planes Generales. La rendición de cuentas garantiza que se cumplan esos planes o que haya buenas razones para no cumplirlos.

La inversión como punto de unión

Es evidente que en este sistema la planificación de la economía por parte de la política se basa en la inversión. Los objetivos que se pongan para cada sector dirigirán la inversión en ferias y por comisiones de expertos, haciendo de estos objetivos algo clave. Esto no evita que desde la política se prohíban ciertos productos o se intente bajar su consumo (como en el caso de los combustibles fósiles), pero en estas intervenciones directas los incentivos no aplicarán a las cooperativas y en las inversiones sí. Por eso la inversión en lo que se quiere hacer y la desinversión en lo que no se quiere será la herramienta más utilizada para dirigir la economía, salvo cuando prohibiciones y gestiones más directas sean necesarias.

Para mantener a las asambleas políticas lo mejor informadas posibles con respecto a los diferentes sectores, las asambleas municipales y supramunicipales deben recibir informes anuales por parte de cada sector. ¿Cómo podría hacerse esto? En el Plan Mundial se definen los principales sectores de los que la asamblea mundial quiere recibir información. Estos sectores son utilizados también por las asambleas inferiores (nacionales, regionales y municipales), aunque pueden añadir más sectores si lo consideran necesario. De esta manera el municipio puede tener más sectores que la región, la región que la nación y la nación que el mundo. La razón para hacer esto es poder enviar delegados municipales a las siguientes asambleas, para lo que el sector debe repetirse en asambleas superiores. Una vez tenemos todos los sectores, los municipios deciden qué cooperativas pertenecen a cada sector. Una vez al año los municipios pedirán a cada cooperativa del sector que envíe un delegado con mucho conocimiento sobre el sector y con éstos (o con una selección de los mismos) formará el comité de expertos municipal del sector. De este comité municipal se mandarán delegados al comité de expertos regional, luego al nacional y por último al mundial.

Primero el comité mundial hará el informe mundial del sector, proponiendo inversiones que luego la asamblea mundial debe discutir y enmendar. Después el comité nacional hará lo mismo, teniendo en cuenta las propuestas de la asamblea mundial. Así hasta llegar a los municipios. Estos comités son los mismos que juzgan las propuestas de inversión de las cooperativas, por lo que aprovechamos para hacer las ferias y los procesos de inversión del sector en este momento.

El principal papel de las asambleas políticas es dirigir las inversiones propuestas por los sectores según el Plan General y coordinar los esfuerzos de todos ellos. Por eso, aunque los sectores tengan mucha importancia a la hora de elegir la inversión, la última palabra la tienen las asambleas políticas, que pueden alterar los planes de los sectores. Para hacer el Plan General las asambleas deben tener en cuenta los informes de los sectores de los últimos años, por lo que el choque entre el Plan General y los futuros informes no debería ser demasiado grande.

Constituciones

Por muy buena que sea la democracia en la que se toman, que haya mucho apoyo a una decisión no garantiza que sea buena. Una buena Constitución garantiza que el 90% no pueda tomar medidas abusivas contra el otro 10% (ningunear sus opiniones, excluirlo socialmente o incluso exterminarlo…). En general garantizar la diversidad y rechazar la discriminación por cuestiones de raza, sexo, religión o inclinaciones políticas es importante. Siempre y cuando esta diversidad respete también a los demás. No tienes por qué respetar una opinión que desprecia a un colectivo por su raza, por ejemplo.

En el mundo propuesto habría una Constitución Mundial. Esta incluiría los más básicos derechos y deberes de los habitantes del mundo y un esquema de organización muy poco detallado para las asambleas anidadas de forma que se pueda llegar a una asamblea mundial representativa. Esta Constitución Mundial expondría los límites de actuación de la asamblea mundial y un máximo y un mínimo de financiación para los proyectos en los que se implique. En todas las constituciones la financiación se pondrá como un porcentaje de las horas de trabajo totales del territorio (los tempos totales repartidos a los trabajadores, como veremos después). Se puede proponer un mínimo de financiación del 1% y un máximo del 2%. Hay que tener en cuenta que esto es sólo mantener la asambleas e inversión, no hay que incluir el mantenimiento del proyecto una vez venda como una cooperativa más, por lo que la financiación puede ser baja. El Plan Mundial indicará el porcentaje específico acordado, aunque siempre entre el 1% y el 2%. Aunque la financiación venga del municipio, esta asamblea puede hacer grandes acuerdos de cooperación en temas como la Sanidad, para garantizar que todo el mundo sea atendido incluso fuera de su nación.

La Constitución Nacional sería algo más pormenorizada que la Mundial, pero tendría que incluir a la segunda y no entrar en conflicto con ella. Por esta razón la Mundial debe ser muy general. Esta Constitución Nacional expondría los límites de actuación de la asamblea nacional y un máximo y un mínimo de financiación para los proyectos en los que se implique. Se puede proponer una financiación entre el 2% y el 3%. El Plan Nacional indicará el porcentaje específico acordado, aunque siempre entre el 2% y el 3%. Hay que tener en cuenta que incluso las redes nacionales como la de salud se van a pagar desde los municipios, por eso este porcentaje es tan bajo. Aquí se acordarán los porcentajes que debe pagar cada municipio por persona para las redes de justicia, salud o transporte, pero no manejan los tempos directamente. Continuando el ejemplo de la Sanidad, en esta asamblea se podría hablar de inversión en hospitales en zonas donde falten. Además, podría coordinar el reparto de pensiones y el paro, aunque los pagos salgan de los tempos de los municipios. La asamblea nacional podría dedicar parte de la inversión a construcción de viviendas en zonas donde falten y el resto a grandes infraestructuras.

La Constitución Regional debe incluir a la Nacional y por tanto también a la Mundial, pero se pueden añadir disposiciones específicas de esa región. Esta Constitución Regional limitaría la actuación de la asamblea regional e impondría un máximo y un mínimo para su financiación. Se puede proponer una financiación entre el 3% y el 4%. El Plan Regional indicará el porcentaje específico acordado, aunque siempre entre el 3% y el 4% y su inversión irá a viviendas e infraestructuras regionales. Estas horas de trabajo sí incluyen mantenimiento, por eso deben ser más altas que en los casos anteriores. Esos mantenimientos se pagarán a los municipios, que son los que realmente reparten los tempos a los trabajadores. En el caso de la Sanidad tendríamos a las asambleas regionales acordando pagos de los municipios pequeños a los municipios con hospitales, ya que los ciudadanos de los primeros serán atendidos allí.

Aquí vemos que el mantenimiento de las asambleas, la inversión en nuevos proyectos fuera del municipio y en viviendas en zonas tensionadas, ciertos mantenimientos y gran parte de la defensa se llevarían un mínimo del 6% y un máximo del 9% del total de horas de trabajo.

La Constitución Municipal debe incluir a las 3 anteriores y añadir lo que desee siempre y cuando no haya conflictos. Esta Constitución Municipal limitaría la actuación de la asamblea municipal pero no impone un máximo y un mínimo para su financiación, pues manejan todos los tempos restantes.

Planes generales y el año electoral

Ya tenemos una buena representación en la que respetamos todas las características positivas de las asambleas pequeñas, pero conseguimos que cooperen enormes cantidades de personas. Sin embargo, estar bien representado no es suficiente. Nos gustaría poder dirigir activamente esta sociedad. Nos gustaría crear entre todos un programa para los siguientes años, una brújula que señale el camino a las distintas asambleas. Con este objetivo haremos planes generales cada cuatro años más o menos. Nos gustaría poder hacer planes para el Mundo, la Nación, la Región y el Municipio. Cada uno tendrá unas particularidades diferentes y por esta razón merece la pena separarlos.

El Plan Mundial trata amenazas globales como el cambio climático, la crisis de biodiversidad o el agotamiento de los recursos. También propondrá los métodos más sencillos y justos de cooperación política y económica entre naciones. Aquí se discuten las leyes más amplias y laxas, pues son normas en las que literalmente la mayoría de las personas del mundo debe estar de acuerdo. Este plan decide los recursos necesarios para su implementación, siempre y cuando esté dentro de los límites constitucionales. Este plan incluye inversiones internacionales, como barcos o vías de tren que unan distintas naciones.

El Plan Nacional propone grandes acuerdos políticos y económicos entre regiones. Desde aquí se proponen cambios en la gestión de reservas naturales, por ejemplo. La asamblea de Nación además se encargará de hacer cumplir tanto las normas acordadas en la asamblea de Mundo como las acordadas en su propia asamblea. Estas normas siguen siendo muy generales, pues resultan del acuerdo de toda una nación. Este plan también decide los recursos necesarios para su implementación, siempre y cuando esté dentro de los límites constitucionales. Este plan incluye inversiones interregionales, de defensa y de conservación de la naturaleza.

El Plan Regional decide cómo deben cooperar los municipios de una región tanto política como económicamente. Observan las normas de las asambleas superiores y aseguran su cumplimiento en la medida que les afecte (y el cumplimiento de las normas propias). Por ejemplo, como no gestionan las reservas naturales no explotadas por humanos, esas normas no les afectan. Este plan incluye inversiones intermunicipales, como la creación de cooperativas de medida de la contaminación de un río compartido. Este plan también decide los recursos necesarios para su implementación, siempre y cuando esté dentro de los límites constitucionales.

El Plan Municipal incluye todas las inversiones municipales. También propuestas de leyes específicas del municipio que no se pueden incluir en anteriores planes. El Presupuesto Municipal de los próximos años se elaborará aquí. Los recursos disponibles son los restantes tras los planes de las asambleas superiores.

El año electoral

Cada tres meses del año electoral se decide un Plan General. Primero se hace el Plan Mundial, después el Plan Nacional, el Plan Regional y por último el Plan Municipal. Cada uno de estos planes se va a iniciar con una Propuesta de Plan General por parte de la asamblea que corresponda. Por ejemplo, para el Plan Mundial sería la asamblea de Mundo la que hiciera la Propuesta de Plan Mundial. Esta propuesta, que es pública, se lee individualmente durante dos semanas, y entonces se discute en los colectivos para proponer cambios. Para no interrumpir la actividad habitual de las asambleas crearemos asambleas electorales aparte. Los colectivos enviarán delegados al Bloque electoral, no al Bloque habitual que se reúne los miércoles. El Bloque electoral se reunirá una semana después de la asamblea electoral de los colectivos y enviará delegados al Barrio electoral. Como vemos se va a crear toda una estructura paralela de nuestras asambleas habituales. El tiempo desde que la asamblea final (en este caso la mundial) cierre su Plan General hasta que acaben los 3 meses, es el tiempo para el traspaso de poderes. La anterior asamblea Mundo y la nueva cooperan estas semanas para que el traspaso sea fluido. En las elecciones mundiales hay 3 semanas de traspaso. Para las nacionales nos encontramos 4 semanas de traspaso. Para las regionales tendremos 5 semanas de traspaso ya que habrá 2 semanas para pensar entre la asamblea electoral de municipio y la final de región. Para las municipales habrá 6 semanas de traspaso porque hay dos semanas entre Distrito electoral y Municipio electoral. Es lógico que los traspasos se vayan acortando al subir conforme las elecciones son de asambleas más altas pues los acuerdos o los que deben llegar son menos específicos y afectan menos al día a día de las personas. Si durante el tiempo de traspaso toca rendición de cuentas, estas no se harán, el traspaso es prioritario. Durante los 3 meses tras elegir la nueva asamblea Mundo se hará rendición de cuentas ante las asambleas nacionales, pero no se podrán cambiar delegados hasta que no se elijan las nuevas asambleas nacionales. Pasará lo mismo con las asambleas nacionales y las regionales.

Durante la semana que hay entre el Bloque electoral y el Barrio electoral se deben hacer públicas las enmiendas de los Bloques al Plan General. De esta manera durante estos días los delegados de Bloque pueden leer lo que sus homólogos de otros Bloques defenderán en la asamblea de Barrio, preparar argumentos y pensar posibles consensos. El objetivo debe ser representar al máximo de personas por lo que sería positivo llegar a consensos en lugar de votar a mayoría donde fuera posible. Por supuesto esto también debe hacerse en la semana entre cualesquiera otras asambleas electorales, Bloque y Barrio son sólo un ejemplo. Esto además explica por qué hay dos semanas antes de la última asamblea de cada plan: para que se preparen mejor para dejar terminado el nuevo plan con el máximo consenso.

Quedan un par de cuestiones por resolver: ¿Cómo participan los delegados de la asambleas regionales, nacionales y mundiales que no están en su municipio? ¿Cómo nos aseguramos de que no se queden siempre los mismos en los altos cargos, favoreciendo la corrupción?

Para cualquiera de las 4 elecciones los delegados de las asambleas que estén fuera de su municipio vuelven para participar de los colectivos electorales. Sin embargo, no pueden pasar de ahí, no pueden ser elegidos como delegados de Bloque. Así nos aseguramos de que su opinión se tenga en cuenta pero que haya rotación en los cargos. Los delegados que ahora son mundiales, nacionales o regionales no podrán ser mundiales. Tras las elecciones sólo la asamblea final, en este caso la mundial, se va a quedar. Todas las demás asambleas electorales se disuelven.

En las elecciones nacionales los antiguos delegados mundiales ya sí pueden participar y ser elegidos delegados nacionales, pero los nuevos delegados mundiales sólo podrán estar en los colectivos electorales. De esta forma nos aseguramos de que no se repitan delegados electos en distintas asambleas. Los delegados nacionales previos a la conclusión de las elecciones nacionales y los delegados regionales sólo podrán participar en los colectivos electorales.

En las elecciones regionales los antiguos delegados mundiales y nacionales sí pueden participar y ser elegidos delegados regionales, pero los nuevos delegados mundiales y nacionales sólo podrán estar en los colectivos electorales. Los delegados regionales previos a la conclusión de las elecciones regionales sólo podrán participar en los colectivos electorales.

En las elecciones municipales los delegados elegidos para las nuevas asambleas regionales, nacionales y para la asamblea mundial sólo podrán participar en los colectivos electorales. Todos los demás pueden ser elegidos para ser delegados municipales. Estas elecciones conforman la asamblea municipal y todas las asambleas inferiores.

Niveles, responsabilidades y recursos

Como ya se ha mencionado, las asambleas anidadas están formadas por asambleas permanentes que envían delegados al siguiente nivel de asambleas hasta tener todas las asambleas pobladas. Los niveles formales propuestos son: Bloque, Barrio, Distrito, Municipio, Región, Nación y Mundo. Además, para facilitar los debates, el Bloque está formado por delegados de colectivos. La principal diferencia entre estas asambleas informales y el Bloque es la flexibilidad, pues las tareas y horarios del Bloque se deben acordar en niveles superiores pero los colectivos tienen mayor libertad. Los colectivos cambian las personas que los integran e incluso el número de colectivos sólo con la aprobación del Bloque. Los integrantes de un colectivo pueden faltar a una reunión siempre que quieran, mientras que un delegado formal debe asistir salvo causa justificada.

Por supuesto, si alguien no quiere participar en política, podría simplemente no apuntarse a ningún colectivo. Para incentivar que se vaya a las reuniones de colectivo una vez se decide participar, las decisiones allí tomadas sólo se tendrán en cuenta si más del 50% del colectivo está presente (los que faltan pueden delegar en otro integrante del colectivo para evitar esto). Sin más del 50% presente no se puede cambiar de delegado, por lo que el delegado de este colectivo en el Bloque puede no reflejar la opinión del mismo. Entre otras cosas porque la mitad del colectivo no ha dado su opinión.

Ya tenemos claro cómo se forma la asamblea de Bloque. También sabemos que esta asamblea envía delegados a la asamblea de Barrio, y que estos delegados tendrán que rendir cuentas cada siete meses. A su vez, la asamblea de Barrio tiene delegados en la de Distrito, que también vendrán a rendir cuentas cada siete meses, y así sucesivamente hasta llegar a la asamblea Mundo. Aún quedan ciertas cosas por concretar: ¿Qué puede decidir y qué no cada asamblea? ¿Cuáles son sus deberes y responsabilidades? ¿De qué recursos dispone cada asamblea para cumplir con sus cometidos? Estas cuestiones tendrán respuesta en la Constitución y en los Planes Generales, pero merece la pena hacernos una idea más clara de cómo podría ser.

Cada mes todas las asambleas formales hacen un resumen de su actividad que llega hasta los colectivos. Estos resúmenes son públicos, podrías consultar los de distritos que no son el tuyo, por ejemplo. Partiendo de estos resúmenes se pueden hacer preguntas y propuestas a los delegados cuando vengan a rendir cuentas, por lo que se publicarán una semana antes de la rendición de cuentas. En los resúmenes indagarán por ejemplo los periodistas y cualquier ciudadano preocupado. En ellos deben verse todos los temas tratados, todas las votaciones y quién votó qué.

Veamos un poco más qué podría hacer cada asamblea. Empecemos por el Bloque. Esta asamblea estará formada normalmente por vecinos del mismo edificio o de edificios contiguos. Aunque si alguien quiere ir a un colectivo fuera del Bloque que le corresponde podría hacerlo informando debidamente a ambos Bloques para cambiar el registro. El Bloque se encarga del mantenimiento del edificio (fachada, zonas comunes…) y de cosas que ahora hace una comunidad de propietarios. Además, se encarga de gestionar los colectivos y de la rendición de cuentas de su delegado de Barrio. Esta asamblea tendrá unos recursos públicos muy bajos que se asignarán en parte por necesidad y en parte al azar, y luego dispondrá de las aportaciones de los vecinos. Si un edificio quiere hacer obras o pintar la fachada su Bloque debe intentar justificar que es necesario hacerlo. Distrito será la encargada de distribuir los recursos a los Bloques para estas cosas grandes. Para limpieza y mantenimiento básico (incluyendo arreglos) utilizarán sus recursos propios. Quizá estamos ya entrando en demasiado detalle.

La asamblea de Barrio se encarga del mantenimiento de las aceras, carreteras, farolas y pequeñas infraestructuras como parques o polideportivos públicos. Como todas las asambleas, también se encarga de la rendición de cuentas de su delegado en Distrito. Esta es la primera asamblea en la que los delegados reciben el día libre (pagado por el municipio a la cooperativa pertinente) para preparar y acudir a la asamblea mensual.

La asamblea de Distrito se encarga del mantenimiento de grandes infraestructuras locales: su sección de la red de agua, la red eléctrica, el transporte público… También se encargará del ocio público: fiestas del distrito, bailes en plazas, teatros callejeros… Además, se encargará de la rendición de cuentas de sus delegados municipales. Esta asamblea tiene mayor responsabilidad que las anteriores, por lo que ya no se reúne una vez al mes, sino dos veces. Con lo que los delegados de Distrito obtienen dos días libres al mes.

Todas las anteriores asambleas se encargaban del mantenimiento y la rendición de cuentas. La asamblea Municipal es la primera en poder hacer nuevas infraestructuras, cambiar los horarios del transporte público y distribuir presupuestos. Organiza la inversión municipal, algo básico en este modelo económico. Por supuesto, también se encarga de la rendición de cuentas de su delegado regional. A partir de esta asamblea los delegados pueden estar trabajando a tiempo completo para legislar y llevar el día a día del municipio, la región, la nación o el mundo.

La asamblea de Región se encarga de los nuevos acuerdos y las nuevas infraestructuras intermunicipales. Los acuerdos entre municipios incluyen carreteras, trenes, conservación de los rías y espacios naturales que estén siendo explotados por humanos… Además, la asamblea se encarga del mantenimiento de las infraestructuras intermunicipales y de la rendición de cuentas de los delegados nacionales.

La asamblea de Nación se encarga de los grandes acuerdos e infraestructuras entre regiones. Aquí no se hace mantenimiento de las infraestructuras pues lo hacen las propias regiones. Se encargan de hacer nuevas infraestructuras y trenes interregionales, conexiones de agua, de electricidad… Esta asamblea se encarga también de la rendición de cuentas de los delegados mundiales.

Por último, tenemos la asamblea Mundial. Se encarga de los grandes acuerdos entre naciones y aquí tampoco se hace mantenimiento. Veremos más de todas estas asambleas en el capítulo sobre Planes Generales.

Rendición de cuentas y comunicación entre asambleas

La rendición de cuentas se hará cada siete meses. Primero la asamblea debe publicar el resumen de su actividad mensual (cada mes se hace este resumen para que lo puedan discutir todas las asambleas interesadas). Después las asambleas pares bajarán a rendir cuentas, por lo que todos los delegados estarán en la asamblea inferior y no habrá asambleas pares. El siguiente mes vendrán a rendir cuentas los delegados de las asambleas inmediatamente superiores. Para las asambleas impares tendremos primero que vengan a rendir cuentas los delegados y después ir a rendir cuentas. Las asambleas pares son Barrio, Municipio y Nación (y aunque sean informales también los colectivos). Las asambleas impares son Bloque, Distrito, Región y Mundo. Un par de gráficos podrían ayudar a visualizar el proceso:

Sólo nos queda pensar qué pasa al cambiar uno o varios delegados. Si una asamblea, por ejemplo Distrito, cambia a un delegado municipal, ese delegado vuelve a su colectivo. No se queda en la asamblea de Distrito, pues ha perdido su confianza. Distrito elegirá a un miembro de su asamblea para subir a la asamblea Municipal, uno que represente mejor sus opiniones. Una vez suba un delegado, la asamblea de barrio de ese delegado deberá subir a alguien a Distrito. Luego el Bloque afectado deberá subir a alguien a Barrio.

Si normalmente nos reunimos en las asambleas formales un día al mes, digamos a primeros, al cambiar de delegados una asamblea superior todas las inferiores afectadas tendrían que hacer una reunión especial para ver a quienes suben. Esto es poco práctico. Es mejor que todas las asambleas mantengan una lista ordenada de candidatos a subir. De esta manera todos los cambios son rápidos y no hay reuniones fuera de horario.

Deberíamos hacernos una idea del número de delegados en cada asamblea, para que esté claro cuántos delegados puede llegar a cambiar cada asamblea inmediatamente inferior. El Bloque estará constituido por unos 7 delegados, el Barrio por otros 7, el Distrito otros 7, el Municipio 49, la Región 49, la Nación 343 y el Mundo otros 343. Es por tanto probable que haya varios delegados municipales del mismo Distrito, por ejemplo. En general a las asambleas formales es obligatorio asistir, o como mínimo delegar el voto en alguien que asista, salvo causas justificadas. Esta obligatoriedad es importante, pues la representación de la opinión de todas las personas depende de la misma.

Aunque la rendición de cuentas cada siete meses es suficiente en términos de cambio de delegados, nos gustaría que esos delegados pudieran conocer la opinión de la asamblea que representan mes a mes. Por tanto, estableceremos que cada vez que se reúne una asamblea debe escribir hasta 1000 palabras para su delegado en la asamblea superior. También cada delegado debe escribir a sus representados hasta 1000 palabras informando de lo hablado tras cualquier asamblea. Se pone un límite de palabras aquí y en los resúmenes mensuales (4000 palabras) para evitar perder mucho tiempo o que se entierren temas importantes en grandes documentos que va a costar leer. Estos escritos pueden ser sobre cualquier cosa, incluyendo discusión sobre decisiones de asambleas muy superiores, como la mundial. Sin embargo, no son públicos, están dirigidos sólo al delegado o a la asamblea que representa el delegado, respectivamente. En el primer caso el objetivo es informar a tu delegado de la posición de la asamblea ante cuestiones que considera importantes, de forma que él pueda discutir estas cuestiones en su asamblea y ver si enviar también un escrito a la asamblea superior. Imaginemos que Municipio toma una decisión con la que no están conformes los Bloques, pero sí los Distritos. Los Bloques escribirían su posición a los Barrios y los Barrios discutirían el tema en la siguiente asamblea, pudiendo escribir a los Distritos para que cambien de opinión (si les ignoraran serían relevados por no representar a sus asambleas). Estos Distritos podrían escribir al Municipio sobre el cambio de opinión para que lo discutan y cambien de postura o sean relevados.

¿Cuánto podría llegar a tardar un cambio en este ejemplo municipal? En el mes 0 el Municipio toma una mala decisión. En mes 1 algunos Bloques escriben al respecto y en el 2 los Barrios lo discuten e informan a sus Bloques. En el mes 3 los Bloques mandan al Barrio su posición respecto del informe y en el 4 algunos Barrios mandan a los Distritos su escrito. En el mes 5 los Distritos informan a sus Barrios de la discusión, y en el 6 los Barrios mandan a los Distritos su posición definitiva. En el mes 7 algunos Distritos envían su escrito definitivo a Municipio. En el 8 Municipio informa a los Distritos. En el mes 9 los Distritos escriben a Municipio y en el 10 municipio ajusta su política. Este es un caso exagerado pues todos los delegados por encima del Bloque tienen que cambiar de opinión y no se está teniendo en cuenta que tanto Distrito como Municipio se reúnen más de una vez al mes y, sin embargo, en 10 meses se puede cambiar una política concreta desde la base.

Se tardan 3 meses por cada cambio de nivel (uno para debatir e informar, otro para que la asamblea inferior responda al informe y la tercera para volver a debatir y escribir a la asamblea superior) más 1 mes para que el último nivel ajuste la política. Esto significa que del Bloque al Mundo sólo hay 19 meses, es decir, algo más de año y medio. Esto suponiendo un cambio desde la base, el caso más extremo. Además, si un cambio es tan importante, surgirán plataformas y manifestaciones que ayudarán a acelerar el proceso. Por ejemplo, las manifestaciones podrían hacer que todos los niveles escribieran sobre un tema, sabiendo así de una forma muy rápida la posición de todas las asambleas.

Organización asamblearia

La mayor parte de los españoles, si les preguntas por ello, te responderán que vivimos en una democracia. Podemos votar cada pocos años y confiamos en que los resultados de esas votaciones se respeten. Sin embargo, pocas de esas personas consideran que las decisiones y las leyes aprobadas durante estas legislaturas tengan siempre un apoyo mayoritario. Pero ¿no es ese el objetivo? ¿De qué nos sirve votar si las decisiones finales no tienen un apoyo mayoritario? En las siguientes páginas se describirá una forma de democracia sin partidos políticos, basada en las propuestas y el debate continuo. Aunque habrá periodos que llamaremos electorales, la democracia no será sólo eso. Vamos a ver cómo sería una democracia continua, donde la mayoría verdaderamente pueda dirigir una nación.

Una asamblea lo suficientemente pequeña (de siete personas aproximadamente) posee unas características perfectas para la toma de decisiones: es fácil de convocar para ajustarse al horario de todos, todos pueden dar su opinión y debatir sin que se alargue en exceso la asamblea y no hace falta ninguna localización especial para reunir a ese número de personas. Aunque podríamos hacer la política desde las asambleas anidadas de las cooperativas, pues también queremos democracia en ellas, a nosotros nos gustaría que pudiera participar de la misma también la población que no pueda trabajar. Por una baja temporal o permanente, o por estar jubilado, tu opinión no se hace menos importante. Por lo tanto, las asambleas se iniciarán no desde el centro de trabajo, sino desde la residencia. Además, de esta forma mantenemos las decisiones muy arraigadas en nuestra realidad, pues va a tener más capacidad de influencia esta asamblea sobre el distrito, que sobre el municipio. También más sobre el municipio que sobre la región y así hasta llegar al mundo entero.

Las primeras asambleas de vecinos, a las que llamaremos colectivos, se pueden formar de forma deliberada (7 vecinos que se conozcan deciden formar un colectivo) o al azar. Si en un Bloque tenemos personas que quieren participar de la política, pero no pertenecen a ningún colectivo, se puede formar uno juntándolos aleatoriamente o repartirlos entre los colectivos existentes. El Bloque gestiona los colectivos para que nunca sean menos de 5 personas ni más de 9. Para poder formar un colectivo, tiene que aprobarse su creación en el Bloque. Los cambios de colectivo, salvo mudanza, también deben aprobarse en el Bloque. Según tu residencia perteneces a un Bloque u a otro (esto se gestiona desde el Municipio). Por lo tanto, cada vez que te mudas es probable que cambies de Bloque.

Como detallaremos en el próximo apartado, para coordinar a muchas personas utilizaremos las asambleas anidadas. Cada uno de los colectivos envía un delegado a la asamblea del bloque (o simplemente Bloque) para representar la posición de las personas de su colectivo y luego Bloque enviará un delegado a Barrio. Este proceso puede seguirse hasta llegar a una asamblea donde se represente a todas las personas de un municipio, de una región o del mundo entero.

Una cuestión clave en el sistema de asambleas anidadas es la proporcionalidad. Como los colectivos pueden tener entre 5 y 9 personas, el delegado de cada colectivo debería poder votar de forma proporcional al número de personas que representa. Para que el conteo sea más fácil se podría dividir el número de votos de cada delegado entre el número de personas que representa el delegado con menos personas detrás. En el Bloque un delegado no tendría 5 votos y otro 9, sino que un delegado tendría 1 voto y el otro 1,8. Esto parece innecesario en el caso de los Bloques, pero en asambleas superiores, donde cada delegado representa a muchas más personas, facilitará mucho las votaciones.

Hay que tener en cuenta otras cuestiones importantes para que la representación descrita funcione: rendición de cuentas, libre cambio de delegados y límites para los poderes de cada asamblea. En cuanto a la rendición de cuentas lo suyo es que cada poco los delegados escriban a la asamblea que representan y vuelvan presencialmente (una vez cada 7 meses, por ejemplo) para justificar las decisiones tomadas, escuchar propuestas y conocer mejor la posición de las personas que representan. El libre cambio de delegados es simplemente la capacidad de cualquier asamblea de cambiar su delegado en una asamblea superior por no estar de acuerdo con cómo ese delegado está actuando. Este cambio podría efectuarse en el momento de la rendición de cuentas o en cualquiera de las reuniones si los integrantes así lo consideran pese a no estar presente el delegado. Por último, los límites de las asambleas son los que impone la Constitución. Por ejemplo, ninguna asamblea puede impedir el libre cambio de delegados sin cambiar la Constitución, lo que será un proceso largo que requerirá revisión por parte de la población.