Planes generales y el año electoral

Ya tenemos una buena representación en la que respetamos todas las características positivas de las asambleas pequeñas, pero conseguimos que cooperen enormes cantidades de personas. Sin embargo, estar bien representado no es suficiente. Nos gustaría poder dirigir activamente esta sociedad. Nos gustaría crear entre todos un programa para los siguientes años, una brújula que señale el camino a las distintas asambleas. Con este objetivo haremos planes generales cada cuatro años más o menos. Nos gustaría poder hacer planes para el Mundo, la Nación, la Región y el Municipio. Cada uno tendrá unas particularidades diferentes y por esta razón merece la pena separarlos.

El Plan Mundial trata amenazas globales como el cambio climático, la crisis de biodiversidad o el agotamiento de los recursos. También propondrá los métodos más sencillos y justos de cooperación política y económica entre naciones. Aquí se discuten las leyes más amplias y laxas, pues son normas en las que literalmente la mayoría de las personas del mundo debe estar de acuerdo. Este plan decide los recursos necesarios para su implementación, siempre y cuando esté dentro de los límites constitucionales. Este plan incluye inversiones internacionales, como barcos o vías de tren que unan distintas naciones.

El Plan Nacional propone grandes acuerdos políticos y económicos entre regiones. Desde aquí se proponen cambios en la gestión de reservas naturales, por ejemplo. La asamblea de Nación además se encargará de hacer cumplir tanto las normas acordadas en la asamblea de Mundo como las acordadas en su propia asamblea. Estas normas siguen siendo muy generales, pues resultan del acuerdo de toda una nación. Este plan también decide los recursos necesarios para su implementación, siempre y cuando esté dentro de los límites constitucionales. Este plan incluye inversiones interregionales, de defensa y de conservación de la naturaleza.

El Plan Regional decide cómo deben cooperar los municipios de una región tanto política como económicamente. Observan las normas de las asambleas superiores y aseguran su cumplimiento en la medida que les afecte (y el cumplimiento de las normas propias). Por ejemplo, como no gestionan las reservas naturales no explotadas por humanos, esas normas no les afectan. Este plan incluye inversiones intermunicipales, como la creación de cooperativas de medida de la contaminación de un río compartido. Este plan también decide los recursos necesarios para su implementación, siempre y cuando esté dentro de los límites constitucionales.

El Plan Municipal incluye todas las inversiones municipales. También propuestas de leyes específicas del municipio que no se pueden incluir en anteriores planes. El Presupuesto Municipal de los próximos años se elaborará aquí. Los recursos disponibles son los restantes tras los planes de las asambleas superiores.

El año electoral

Cada tres meses del año electoral se decide un Plan General. Primero se hace el Plan Mundial, después el Plan Nacional, el Plan Regional y por último el Plan Municipal. Cada uno de estos planes se va a iniciar con una Propuesta de Plan General por parte de la asamblea que corresponda. Por ejemplo, para el Plan Mundial sería la asamblea de Mundo la que hiciera la Propuesta de Plan Mundial. Esta propuesta, que es pública, se lee individualmente durante dos semanas, y entonces se discute en los colectivos para proponer cambios. Para no interrumpir la actividad habitual de las asambleas crearemos asambleas electorales aparte. Los colectivos enviarán delegados al Bloque electoral, no al Bloque habitual que se reúne los miércoles. El Bloque electoral se reunirá una semana después de la asamblea electoral de los colectivos y enviará delegados al Barrio electoral. Como vemos se va a crear toda una estructura paralela de nuestras asambleas habituales. El tiempo desde que la asamblea final (en este caso la mundial) cierre su Plan General hasta que acaben los 3 meses, es el tiempo para el traspaso de poderes. La anterior asamblea Mundo y la nueva cooperan estas semanas para que el traspaso sea fluido. En las elecciones mundiales hay 3 semanas de traspaso. Para las nacionales nos encontramos 4 semanas de traspaso. Para las regionales tendremos 5 semanas de traspaso ya que habrá 2 semanas para pensar entre la asamblea electoral de municipio y la final de región. Para las municipales habrá 6 semanas de traspaso porque hay dos semanas entre Distrito electoral y Municipio electoral. Es lógico que los traspasos se vayan acortando al subir conforme las elecciones son de asambleas más altas pues los acuerdos o los que deben llegar son menos específicos y afectan menos al día a día de las personas. Si durante el tiempo de traspaso toca rendición de cuentas, estas no se harán, el traspaso es prioritario. Durante los 3 meses tras elegir la nueva asamblea Mundo se hará rendición de cuentas ante las asambleas nacionales, pero no se podrán cambiar delegados hasta que no se elijan las nuevas asambleas nacionales. Pasará lo mismo con las asambleas nacionales y las regionales.

Durante la semana que hay entre el Bloque electoral y el Barrio electoral se deben hacer públicas las enmiendas de los Bloques al Plan General. De esta manera durante estos días los delegados de Bloque pueden leer lo que sus homólogos de otros Bloques defenderán en la asamblea de Barrio, preparar argumentos y pensar posibles consensos. El objetivo debe ser representar al máximo de personas por lo que sería positivo llegar a consensos en lugar de votar a mayoría donde fuera posible. Por supuesto esto también debe hacerse en la semana entre cualesquiera otras asambleas electorales, Bloque y Barrio son sólo un ejemplo. Esto además explica por qué hay dos semanas antes de la última asamblea de cada plan: para que se preparen mejor para dejar terminado el nuevo plan con el máximo consenso.

Quedan un par de cuestiones por resolver: ¿Cómo participan los delegados de la asambleas regionales, nacionales y mundiales que no están en su municipio? ¿Cómo nos aseguramos de que no se queden siempre los mismos en los altos cargos, favoreciendo la corrupción?

Para cualquiera de las 4 elecciones los delegados de las asambleas que estén fuera de su municipio vuelven para participar de los colectivos electorales. Sin embargo, no pueden pasar de ahí, no pueden ser elegidos como delegados de Bloque. Así nos aseguramos de que su opinión se tenga en cuenta pero que haya rotación en los cargos. Los delegados que ahora son mundiales, nacionales o regionales no podrán ser mundiales. Tras las elecciones sólo la asamblea final, en este caso la mundial, se va a quedar. Todas las demás asambleas electorales se disuelven.

En las elecciones nacionales los antiguos delegados mundiales ya sí pueden participar y ser elegidos delegados nacionales, pero los nuevos delegados mundiales sólo podrán estar en los colectivos electorales. De esta forma nos aseguramos de que no se repitan delegados electos en distintas asambleas. Los delegados nacionales previos a la conclusión de las elecciones nacionales y los delegados regionales sólo podrán participar en los colectivos electorales.

En las elecciones regionales los antiguos delegados mundiales y nacionales sí pueden participar y ser elegidos delegados regionales, pero los nuevos delegados mundiales y nacionales sólo podrán estar en los colectivos electorales. Los delegados regionales previos a la conclusión de las elecciones regionales sólo podrán participar en los colectivos electorales.

En las elecciones municipales los delegados elegidos para las nuevas asambleas regionales, nacionales y para la asamblea mundial sólo podrán participar en los colectivos electorales. Todos los demás pueden ser elegidos para ser delegados municipales. Estas elecciones conforman la asamblea municipal y todas las asambleas inferiores.

Niveles, responsabilidades y recursos

Como ya se ha mencionado, las asambleas anidadas están formadas por asambleas permanentes que envían delegados al siguiente nivel de asambleas hasta tener todas las asambleas pobladas. Los niveles formales propuestos son: Bloque, Barrio, Distrito, Municipio, Región, Nación y Mundo. Además, para facilitar los debates, el Bloque está formado por delegados de colectivos. La principal diferencia entre estas asambleas informales y el Bloque es la flexibilidad, pues las tareas y horarios del Bloque se deben acordar en niveles superiores pero los colectivos tienen mayor libertad. Los colectivos cambian las personas que los integran e incluso el número de colectivos sólo con la aprobación del Bloque. Los integrantes de un colectivo pueden faltar a una reunión siempre que quieran, mientras que un delegado formal debe asistir salvo causa justificada.

Por supuesto, si alguien no quiere participar en política, podría simplemente no apuntarse a ningún colectivo. Para incentivar que se vaya a las reuniones de colectivo una vez se decide participar, las decisiones allí tomadas sólo se tendrán en cuenta si más del 50% del colectivo está presente (los que faltan pueden delegar en otro integrante del colectivo para evitar esto). Sin más del 50% presente no se puede cambiar de delegado, por lo que el delegado de este colectivo en el Bloque puede no reflejar la opinión del mismo. Entre otras cosas porque la mitad del colectivo no ha dado su opinión.

Ya tenemos claro cómo se forma la asamblea de Bloque. También sabemos que esta asamblea envía delegados a la asamblea de Barrio, y que estos delegados tendrán que rendir cuentas cada siete meses. A su vez, la asamblea de Barrio tiene delegados en la de Distrito, que también vendrán a rendir cuentas cada siete meses, y así sucesivamente hasta llegar a la asamblea Mundo. Aún quedan ciertas cosas por concretar: ¿Qué puede decidir y qué no cada asamblea? ¿Cuáles son sus deberes y responsabilidades? ¿De qué recursos dispone cada asamblea para cumplir con sus cometidos? Estas cuestiones tendrán respuesta en la Constitución y en los Planes Generales, pero merece la pena hacernos una idea más clara de cómo podría ser.

Cada mes todas las asambleas formales hacen un resumen de su actividad que llega hasta los colectivos. Estos resúmenes son públicos, podrías consultar los de distritos que no son el tuyo, por ejemplo. Partiendo de estos resúmenes se pueden hacer preguntas y propuestas a los delegados cuando vengan a rendir cuentas, por lo que se publicarán una semana antes de la rendición de cuentas. En los resúmenes indagarán por ejemplo los periodistas y cualquier ciudadano preocupado. En ellos deben verse todos los temas tratados, todas las votaciones y quién votó qué.

Veamos un poco más qué podría hacer cada asamblea. Empecemos por el Bloque. Esta asamblea estará formada normalmente por vecinos del mismo edificio o de edificios contiguos. Aunque si alguien quiere ir a un colectivo fuera del Bloque que le corresponde podría hacerlo informando debidamente a ambos Bloques para cambiar el registro. El Bloque se encarga del mantenimiento del edificio (fachada, zonas comunes…) y de cosas que ahora hace una comunidad de propietarios. Además, se encarga de gestionar los colectivos y de la rendición de cuentas de su delegado de Barrio. Esta asamblea tendrá unos recursos públicos muy bajos que se asignarán en parte por necesidad y en parte al azar, y luego dispondrá de las aportaciones de los vecinos. Si un edificio quiere hacer obras o pintar la fachada su Bloque debe intentar justificar que es necesario hacerlo. Distrito será la encargada de distribuir los recursos a los Bloques para estas cosas grandes. Para limpieza y mantenimiento básico (incluyendo arreglos) utilizarán sus recursos propios. Quizá estamos ya entrando en demasiado detalle.

La asamblea de Barrio se encarga del mantenimiento de las aceras, carreteras, farolas y pequeñas infraestructuras como parques o polideportivos públicos. Como todas las asambleas, también se encarga de la rendición de cuentas de su delegado en Distrito. Esta es la primera asamblea en la que los delegados reciben el día libre (pagado por el municipio a la cooperativa pertinente) para preparar y acudir a la asamblea mensual.

La asamblea de Distrito se encarga del mantenimiento de grandes infraestructuras locales: su sección de la red de agua, la red eléctrica, el transporte público… También se encargará del ocio público: fiestas del distrito, bailes en plazas, teatros callejeros… Además, se encargará de la rendición de cuentas de sus delegados municipales. Esta asamblea tiene mayor responsabilidad que las anteriores, por lo que ya no se reúne una vez al mes, sino dos veces. Con lo que los delegados de Distrito obtienen dos días libres al mes.

Todas las anteriores asambleas se encargaban del mantenimiento y la rendición de cuentas. La asamblea Municipal es la primera en poder hacer nuevas infraestructuras, cambiar los horarios del transporte público y distribuir presupuestos. Organiza la inversión municipal, algo básico en este modelo económico. Por supuesto, también se encarga de la rendición de cuentas de su delegado regional. A partir de esta asamblea los delegados pueden estar trabajando a tiempo completo para legislar y llevar el día a día del municipio, la región, la nación o el mundo.

La asamblea de Región se encarga de los nuevos acuerdos y las nuevas infraestructuras intermunicipales. Los acuerdos entre municipios incluyen carreteras, trenes, conservación de los rías y espacios naturales que estén siendo explotados por humanos… Además, la asamblea se encarga del mantenimiento de las infraestructuras intermunicipales y de la rendición de cuentas de los delegados nacionales.

La asamblea de Nación se encarga de los grandes acuerdos e infraestructuras entre regiones. Aquí no se hace mantenimiento de las infraestructuras pues lo hacen las propias regiones. Se encargan de hacer nuevas infraestructuras y trenes interregionales, conexiones de agua, de electricidad… Esta asamblea se encarga también de la rendición de cuentas de los delegados mundiales.

Por último, tenemos la asamblea Mundial. Se encarga de los grandes acuerdos entre naciones y aquí tampoco se hace mantenimiento. Veremos más de todas estas asambleas en el capítulo sobre Planes Generales.

Rendición de cuentas y comunicación entre asambleas

La rendición de cuentas se hará cada siete meses. Primero la asamblea debe publicar el resumen de su actividad mensual (cada mes se hace este resumen para que lo puedan discutir todas las asambleas interesadas). Después las asambleas pares bajarán a rendir cuentas, por lo que todos los delegados estarán en la asamblea inferior y no habrá asambleas pares. El siguiente mes vendrán a rendir cuentas los delegados de las asambleas inmediatamente superiores. Para las asambleas impares tendremos primero que vengan a rendir cuentas los delegados y después ir a rendir cuentas. Las asambleas pares son Barrio, Municipio y Nación (y aunque sean informales también los colectivos). Las asambleas impares son Bloque, Distrito, Región y Mundo. Un par de gráficos podrían ayudar a visualizar el proceso:

Sólo nos queda pensar qué pasa al cambiar uno o varios delegados. Si una asamblea, por ejemplo Distrito, cambia a un delegado municipal, ese delegado vuelve a su colectivo. No se queda en la asamblea de Distrito, pues ha perdido su confianza. Distrito elegirá a un miembro de su asamblea para subir a la asamblea Municipal, uno que represente mejor sus opiniones. Una vez suba un delegado, la asamblea de barrio de ese delegado deberá subir a alguien a Distrito. Luego el Bloque afectado deberá subir a alguien a Barrio.

Si normalmente nos reunimos en las asambleas formales un día al mes, digamos a primeros, al cambiar de delegados una asamblea superior todas las inferiores afectadas tendrían que hacer una reunión especial para ver a quienes suben. Esto es poco práctico. Es mejor que todas las asambleas mantengan una lista ordenada de candidatos a subir. De esta manera todos los cambios son rápidos y no hay reuniones fuera de horario.

Deberíamos hacernos una idea del número de delegados en cada asamblea, para que esté claro cuántos delegados puede llegar a cambiar cada asamblea inmediatamente inferior. El Bloque estará constituido por unos 7 delegados, el Barrio por otros 7, el Distrito otros 7, el Municipio 49, la Región 49, la Nación 343 y el Mundo otros 343. Es por tanto probable que haya varios delegados municipales del mismo Distrito, por ejemplo. En general a las asambleas formales es obligatorio asistir, o como mínimo delegar el voto en alguien que asista, salvo causas justificadas. Esta obligatoriedad es importante, pues la representación de la opinión de todas las personas depende de la misma.

Aunque la rendición de cuentas cada siete meses es suficiente en términos de cambio de delegados, nos gustaría que esos delegados pudieran conocer la opinión de la asamblea que representan mes a mes. Por tanto, estableceremos que cada vez que se reúne una asamblea debe escribir hasta 1000 palabras para su delegado en la asamblea superior. También cada delegado debe escribir a sus representados hasta 1000 palabras informando de lo hablado tras cualquier asamblea. Se pone un límite de palabras aquí y en los resúmenes mensuales (4000 palabras) para evitar perder mucho tiempo o que se entierren temas importantes en grandes documentos que va a costar leer. Estos escritos pueden ser sobre cualquier cosa, incluyendo discusión sobre decisiones de asambleas muy superiores, como la mundial. Sin embargo, no son públicos, están dirigidos sólo al delegado o a la asamblea que representa el delegado, respectivamente. En el primer caso el objetivo es informar a tu delegado de la posición de la asamblea ante cuestiones que considera importantes, de forma que él pueda discutir estas cuestiones en su asamblea y ver si enviar también un escrito a la asamblea superior. Imaginemos que Municipio toma una decisión con la que no están conformes los Bloques, pero sí los Distritos. Los Bloques escribirían su posición a los Barrios y los Barrios discutirían el tema en la siguiente asamblea, pudiendo escribir a los Distritos para que cambien de opinión (si les ignoraran serían relevados por no representar a sus asambleas). Estos Distritos podrían escribir al Municipio sobre el cambio de opinión para que lo discutan y cambien de postura o sean relevados.

¿Cuánto podría llegar a tardar un cambio en este ejemplo municipal? En el mes 0 el Municipio toma una mala decisión. En mes 1 algunos Bloques escriben al respecto y en el 2 los Barrios lo discuten e informan a sus Bloques. En el mes 3 los Bloques mandan al Barrio su posición respecto del informe y en el 4 algunos Barrios mandan a los Distritos su escrito. En el mes 5 los Distritos informan a sus Barrios de la discusión, y en el 6 los Barrios mandan a los Distritos su posición definitiva. En el mes 7 algunos Distritos envían su escrito definitivo a Municipio. En el 8 Municipio informa a los Distritos. En el mes 9 los Distritos escriben a Municipio y en el 10 municipio ajusta su política. Este es un caso exagerado pues todos los delegados por encima del Bloque tienen que cambiar de opinión y no se está teniendo en cuenta que tanto Distrito como Municipio se reúnen más de una vez al mes y, sin embargo, en 10 meses se puede cambiar una política concreta desde la base.

Se tardan 3 meses por cada cambio de nivel (uno para debatir e informar, otro para que la asamblea inferior responda al informe y la tercera para volver a debatir y escribir a la asamblea superior) más 1 mes para que el último nivel ajuste la política. Esto significa que del Bloque al Mundo sólo hay 19 meses, es decir, algo más de año y medio. Esto suponiendo un cambio desde la base, el caso más extremo. Además, si un cambio es tan importante, surgirán plataformas y manifestaciones que ayudarán a acelerar el proceso. Por ejemplo, las manifestaciones podrían hacer que todos los niveles escribieran sobre un tema, sabiendo así de una forma muy rápida la posición de todas las asambleas.

Organización asamblearia

La mayor parte de los españoles, si les preguntas por ello, te responderán que vivimos en una democracia. Podemos votar cada pocos años y confiamos en que los resultados de esas votaciones se respeten. Sin embargo, pocas de esas personas consideran que las decisiones y las leyes aprobadas durante estas legislaturas tengan siempre un apoyo mayoritario. Pero ¿no es ese el objetivo? ¿De qué nos sirve votar si las decisiones finales no tienen un apoyo mayoritario? En las siguientes páginas se describirá una forma de democracia sin partidos políticos, basada en las propuestas y el debate continuo. Aunque habrá periodos que llamaremos electorales, la democracia no será sólo eso. Vamos a ver cómo sería una democracia continua, donde la mayoría verdaderamente pueda dirigir una nación.

Una asamblea lo suficientemente pequeña (de siete personas aproximadamente) posee unas características perfectas para la toma de decisiones: es fácil de convocar para ajustarse al horario de todos, todos pueden dar su opinión y debatir sin que se alargue en exceso la asamblea y no hace falta ninguna localización especial para reunir a ese número de personas. Aunque podríamos hacer la política desde las asambleas anidadas de las cooperativas, pues también queremos democracia en ellas, a nosotros nos gustaría que pudiera participar de la misma también la población que no pueda trabajar. Por una baja temporal o permanente, o por estar jubilado, tu opinión no se hace menos importante. Por lo tanto, las asambleas se iniciarán no desde el centro de trabajo, sino desde la residencia. Además, de esta forma mantenemos las decisiones muy arraigadas en nuestra realidad, pues va a tener más capacidad de influencia esta asamblea sobre el distrito, que sobre el municipio. También más sobre el municipio que sobre la región y así hasta llegar al mundo entero.

Las primeras asambleas de vecinos, a las que llamaremos colectivos, se pueden formar de forma deliberada (7 vecinos que se conozcan deciden formar un colectivo) o al azar. Si en un Bloque tenemos personas que quieren participar de la política, pero no pertenecen a ningún colectivo, se puede formar uno juntándolos aleatoriamente o repartirlos entre los colectivos existentes. El Bloque gestiona los colectivos para que nunca sean menos de 5 personas ni más de 9. Para poder formar un colectivo, tiene que aprobarse su creación en el Bloque. Los cambios de colectivo, salvo mudanza, también deben aprobarse en el Bloque. Según tu residencia perteneces a un Bloque u a otro (esto se gestiona desde el Municipio). Por lo tanto, cada vez que te mudas es probable que cambies de Bloque.

Como detallaremos en el próximo apartado, para coordinar a muchas personas utilizaremos las asambleas anidadas. Cada uno de los colectivos envía un delegado a la asamblea del bloque (o simplemente Bloque) para representar la posición de las personas de su colectivo y luego Bloque enviará un delegado a Barrio. Este proceso puede seguirse hasta llegar a una asamblea donde se represente a todas las personas de un municipio, de una región o del mundo entero.

Una cuestión clave en el sistema de asambleas anidadas es la proporcionalidad. Como los colectivos pueden tener entre 5 y 9 personas, el delegado de cada colectivo debería poder votar de forma proporcional al número de personas que representa. Para que el conteo sea más fácil se podría dividir el número de votos de cada delegado entre el número de personas que representa el delegado con menos personas detrás. En el Bloque un delegado no tendría 5 votos y otro 9, sino que un delegado tendría 1 voto y el otro 1,8. Esto parece innecesario en el caso de los Bloques, pero en asambleas superiores, donde cada delegado representa a muchas más personas, facilitará mucho las votaciones.

Hay que tener en cuenta otras cuestiones importantes para que la representación descrita funcione: rendición de cuentas, libre cambio de delegados y límites para los poderes de cada asamblea. En cuanto a la rendición de cuentas lo suyo es que cada poco los delegados escriban a la asamblea que representan y vuelvan presencialmente (una vez cada 7 meses, por ejemplo) para justificar las decisiones tomadas, escuchar propuestas y conocer mejor la posición de las personas que representan. El libre cambio de delegados es simplemente la capacidad de cualquier asamblea de cambiar su delegado en una asamblea superior por no estar de acuerdo con cómo ese delegado está actuando. Este cambio podría efectuarse en el momento de la rendición de cuentas o en cualquiera de las reuniones si los integrantes así lo consideran pese a no estar presente el delegado. Por último, los límites de las asambleas son los que impone la Constitución. Por ejemplo, ninguna asamblea puede impedir el libre cambio de delegados sin cambiar la Constitución, lo que será un proceso largo que requerirá revisión por parte de la población.

Las siete medidas

Aunque de forma independiente cada una de estas medidas podría mejorar nuestro mundo, la implementación de todas ellas al mismo tiempo nos permitirá sacar de cada una el mejor resultado. Debido a la interacción de unas medidas con otras, es interesante conocer un poco de cada una de ellas antes de empezar a profundizar.

  • Política sin partidos organizada en asambleas anidadas. La base de una verdadera democracia donde la mayoría mantenga el control de cada propuesta a implementar.
  • Democracia dentro de las empresas, que pasarán a ser cooperativas. Una verdadera democracia no puede excluir uno de los sitios donde más tiempo pasamos: el centro de trabajo. Acabemos con las dictaduras empresariales.
  • Inversión democrática. Una economía no es democrática si la inversión no lo es. Dispondremos de ferias, de comités de expertos y de la demanda demostrada de las cooperativas para decidir las inversiones entre todos.
  • Sueldo mínimo por cuestiones humanitarias y sueldo máximo principalmente por ecológicas. Los que alcancen el sueldo máximo, en lugar de consumir más, pedirán mejor horario, elegir sus propios proyectos, más vacaciones… Cosas más ecológicas.
  • Trabajo garantizado. Es lo que permitirá acabar con la pobreza: nadie que esté dispuesto a trabajar se quedará sin los medios para una vida digna.
  • Dinero que caduca para controlar y estabilizar la economía, evitando la acumulación y la inflación. El tempo, con su caducidad de un año, estabilizará los precios y permitirá una correlación clara con las horas de trabajo. El tempo además impedirá que se sucedan las crisis periódicas del capitalismo pese a mantener el mercado, pues los ciudadanos no pueden guardar el dinero haciendo que quiebren industrias, deben utilizarlo para algo y eso significa que si cae un sector será porque los tempos han ido a otro y no porque la gente los ha ahorrado debido a la desconfianza en el futuro.
  • Fin de la propiedad privada de las tierras y las infraestructuras para garantizar el derecho a la vivienda y la democracia dentro de las cooperativas. Las viviendas, las fábricas y las tierras serán alquiladas a los municipios por los ciudadanos y las cooperativas, financiando así la mayor parte de los servicios públicos.

La sostenibilidad

En la actualidad nos enfrentamos a problemas de sostenibilidad tanto en las fuentes de recursos como en los sumideros de nuestros desechos. Nuestro avance tecnológico ha permitido una transformación de nuestro ecosistema sin precedentes y el sistema capitalista ha impuesto una aceleración sin fin al uso de recursos y la creación de desechos. No hay forma de frenar el crecimiento económico en este sistema sin aumentar el paro, la pobreza y la exclusión social, entre otras cosas. No es una cuestión de que no haya suficiente para todos, la cantidad de recursos ha aumentado mucho más rápido que la población en el último siglo. Sin embargo, sin una forma de distribuir estos recursos entre los ciudadanos y las empresas de forma justa, la explotación de la Tierra nunca será suficiente.

Necesitamos librarnos de la deuda, del interés compuesto. Necesitamos una economía capaz de crecer, estar estacionaria o decrecer sin que eso suponga que una enorme cantidad de personas vivan por debajo de lo razonable. La actual gestión de la tierra, de las infraestructuras y los medios de producción, junto con el mercado libre, nos ha situado en una posición de enorme progreso material y tecnológico, pero no social. Podemos hacerlo mejor.

Por supuesto sin propiedad privada y con una democracia ideal también se puede caer en situaciones insostenibles. Aquí la cuestión no es tanto que no te pueda pasar como la facilidad para soportar una vuelta a la sostenibilidad. Siendo necesaria una fuerte disminución de los combustibles fósiles el reparto del trabajo y de sus frutos entre todos los ciudadanos hace que el miedo al paro o a la pobreza no impidan una acción decidida. Todos podrían tener un poco menos al final del día, pero nadie se enfrentaría a una situación imposible en la que decidir entre su presente y el futuro de sus hijos.

Características deseables

El futuro ya no es lo que era. Solía albergar nuestras esperanzas, pero ahora está lleno de nuestros temores. Sin embargo, todos intuimos que un mundo mejor es posible. Un mundo sin pobreza donde tengamos derecho a trabajar y obtener lo que necesitamos. Un mundo donde la sostenibilidad no tenga que competir con la economía. Un mundo democrático donde podamos participar de todas las decisiones que nos afectan.

A la hora de construir un mundo desde cero hay que tener claro que lo que se proponga no va a contentar a todos. Hay muchas personas que pensarán que se están cambiando cosas que no están mal. Si no hay quien piense eso claramente no se han propuesto cambios lo suficientemente profundos. Otros simplemente pensarán que exponer otro sistema con demasiado detalle no tiene sentido. Sin embargo, es muy difícil juntarse para cambiar las cosas sin una meta común. Ser capaz de visualizar un mundo mejor, aunque sea sólo su esqueleto, nos ayudará a dirigirnos al mismo. Aunque más tarde daremos detalles de la implementación (algunos de los cuales seguro son mejorables) ahora hay que discutir qué queremos que un mundo mejor incluya.

Empecemos por lo que ya tenemos. Hay cosas en nuestro sistema que son dignas de ser incluidas. Gran parte de nuestra economía está controlada por la oferta y la demanda. No hacen falta comisiones ni expertos planificadores para esto, es básicamente automático. Para gran parte de las cosas nos gustaría incluir mecanismos automáticos que dirijan la economía según la demanda de las personas. Estos mecanismos automáticos ejercen un poder blando e impersonal y tanto los productores como los consumidores cambian los equilibrios con sus acciones. En la medida de lo posible, tanto en la economía como en la política, hay que mantener ese control blando. Las personas deben tener fácil elegir hacer lo mejor para todos. En el mundo actual hay gran variedad de productos y servicios entre los que elegir y, aunque menos prioritario, es algo a mantener para que la demanda guíe a la economía. Si no hay donde elegir la demanda no puede cambiar. Además, todos queremos poder darnos ciertos lujos de vez en cuando. Esto es algo que merece la pena mantener.

Siguiendo con la economía, pero pasando al campo de la producción, también surgen cosas que hay que mantener. Poder elegir profesión, poder cambiar de trabajo si se ofrece uno que nos gusta más y poder estudiar lo que nos interese son características esenciales. Todas las cosas que he mencionado que debemos mantener en el sistema actual no están garantizadas, hay que asegurarse de que en un mundo mejor todos podamos disfrutar de ellas.

A nivel político lo más interesante a mantener es la libertad de expresión, que no se persiga a nadie por sus ideas (suponiendo que estas ideas respetan al resto de personas). La libertad de expresión actual es cuestionable, pero sin duda ha sido peor en el pasado y hay que avanzar en la dirección de la mayor libertad de expresión posible.

¿Qué hay que añadir o mejorar notablemente en el nuevo sistema? Lo primero sería acabar con la pobreza. Es absurdo que tengamos los recursos a nuestro alcance y por nuestra forma de distribuirlos haya tantas personas sufriendo y tanto potencial desaprovechado. Lo siguiente sería crear una economía compatible con la sostenibilidad. Nuestro actual sistema empuja hacia el crecimiento infinito y un sistema sostenible debería funcionar en estado estacionario o incluso decreciendo. Además, debemos crear una política más participativa y menos divisoria, una verdadera democracia.

Nos gustaría que la educación que puedes alcanzar dependa de lo que quieres, de tus capacidades y de tu esfuerzo; no de los recursos de tu familia. Queremos sanidad universal y una justicia orientada a la reforma y no al castigo.

El mundo que propongamos debe ser simple para que sea cómodo vivir en él, pero suficientemente complejo para permitir muchos estilos de vida. La diversidad no es negociable.

La gestión de tu vida personal, profesional y política debe ser lo más autónoma posible. En las tres facetas hay que hacer convivir tus necesidades y deseos con los de los demás, pero debemos tener la capacidad de influir en estas decisiones de forma justa. La autogestión nos debe guiar para crear estructuras participativas allá donde las personas tengan que colaborar. Todo el mundo debe poder participar de las decisiones en proporción a cuánto estas decisiones les afectan. Sin duda esto es difícil de cumplir a la perfección, pero es algo a lo que aspirar.