Simplificación política y económica


La simplificación económica que supone la planificación descentralizada que detallaremos después ayuda también a simplificar los Planes Generales lo suficiente para que una gran participación democrática sea posible. Además, el poder que delega en las asambleas la planificación descentralizada, la inversión y la innovación, es demasiado grande como para no tener estructuras lo más participativas posibles. En general vemos una gran participación del ciudadano en decisiones tanto políticas como económicas. El ciudadano planifica a grandes rasgos su consumo mediante la compra de productos específicos, con lo que dirige la economía de forma indirecta. En su cooperativa participa de los planes de la cooperativa, con lo que dirige con mayor fuerza el sector económico en el que participa. Con las asambleas anidadas participa de la decisión de los porcentajes de inversión en cada sector, de las características que se buscan para invertir y de las prioridades de la economía. También puede participar de la inversión como experto, indirectamente a través de la demanda o directamente en ferias y consultas. Por último, todo el que quiere participa de la política y de los Planes Generales. La rendición de cuentas garantiza que se cumplan esos planes o que haya buenas razones para no cumplirlos.

La inversión como punto de unión

Es evidente que en este sistema la planificación de la economía por parte de la política se basa en la inversión. Los objetivos que se pongan para cada sector dirigirán la inversión en ferias y por comisiones de expertos, haciendo de estos objetivos algo clave. Esto no evita que desde la política se prohíban ciertos productos o se intente bajar su consumo (como en el caso de los combustibles fósiles), pero en estas intervenciones directas los incentivos no aplicarán a las cooperativas y en las inversiones sí. Por eso la inversión en lo que se quiere hacer y la desinversión en lo que no se quiere será la herramienta más utilizada para dirigir la economía, salvo cuando prohibiciones y gestiones más directas sean necesarias.

Para mantener a las asambleas políticas lo mejor informadas posibles con respecto a los diferentes sectores, las asambleas municipales y supramunicipales deben recibir informes anuales por parte de cada sector. ¿Cómo podría hacerse esto? En el Plan Mundial se definen los principales sectores de los que la asamblea mundial quiere recibir información. Estos sectores son utilizados también por las asambleas inferiores (nacionales, regionales y municipales), aunque pueden añadir más sectores si lo consideran necesario. De esta manera el municipio puede tener más sectores que la región, la región que la nación y la nación que el mundo. La razón para hacer esto es poder enviar delegados municipales a las siguientes asambleas, para lo que el sector debe repetirse en asambleas superiores. Una vez tenemos todos los sectores, los municipios deciden qué cooperativas pertenecen a cada sector. Una vez al año los municipios pedirán a cada cooperativa del sector que envíe un delegado con mucho conocimiento sobre el sector y con éstos (o con una selección de los mismos) formará el comité de expertos municipal del sector. De este comité municipal se mandarán delegados al comité de expertos regional, luego al nacional y por último al mundial.

Primero el comité mundial hará el informe mundial del sector, proponiendo inversiones que luego la asamblea mundial debe discutir y enmendar. Después el comité nacional hará lo mismo, teniendo en cuenta las propuestas de la asamblea mundial. Así hasta llegar a los municipios. Estos comités son los mismos que juzgan las propuestas de inversión de las cooperativas, por lo que aprovechamos para hacer las ferias y los procesos de inversión del sector en este momento.

El principal papel de las asambleas políticas es dirigir las inversiones propuestas por los sectores según el Plan General y coordinar los esfuerzos de todos ellos. Por eso, aunque los sectores tengan mucha importancia a la hora de elegir la inversión, la última palabra la tienen las asambleas políticas, que pueden alterar los planes de los sectores. Para hacer el Plan General las asambleas deben tener en cuenta los informes de los sectores de los últimos años, por lo que el choque entre el Plan General y los futuros informes no debería ser demasiado grande.

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