Niveles, responsabilidades y recursos

Como ya se ha mencionado, las asambleas anidadas están formadas por asambleas permanentes que envían delegados al siguiente nivel de asambleas hasta tener todas las asambleas pobladas. Los niveles formales propuestos son: Bloque, Barrio, Distrito, Municipio, Región, Nación y Mundo. Además, para facilitar los debates, el Bloque está formado por delegados de colectivos. La principal diferencia entre estas asambleas informales y el Bloque es la flexibilidad, pues las tareas y horarios del Bloque se deben acordar en niveles superiores pero los colectivos tienen mayor libertad. Los colectivos cambian las personas que los integran e incluso el número de colectivos sólo con la aprobación del Bloque. Los integrantes de un colectivo pueden faltar a una reunión siempre que quieran, mientras que un delegado formal debe asistir salvo causa justificada.

Por supuesto, si alguien no quiere participar en política, podría simplemente no apuntarse a ningún colectivo. Para incentivar que se vaya a las reuniones de colectivo una vez se decide participar, las decisiones allí tomadas sólo se tendrán en cuenta si más del 50% del colectivo está presente (los que faltan pueden delegar en otro integrante del colectivo para evitar esto). Sin más del 50% presente no se puede cambiar de delegado, por lo que el delegado de este colectivo en el Bloque puede no reflejar la opinión del mismo. Entre otras cosas porque la mitad del colectivo no ha dado su opinión.

Ya tenemos claro cómo se forma la asamblea de Bloque. También sabemos que esta asamblea envía delegados a la asamblea de Barrio, y que estos delegados tendrán que rendir cuentas cada siete meses. A su vez, la asamblea de Barrio tiene delegados en la de Distrito, que también vendrán a rendir cuentas cada siete meses, y así sucesivamente hasta llegar a la asamblea Mundo. Aún quedan ciertas cosas por concretar: ¿Qué puede decidir y qué no cada asamblea? ¿Cuáles son sus deberes y responsabilidades? ¿De qué recursos dispone cada asamblea para cumplir con sus cometidos? Estas cuestiones tendrán respuesta en la Constitución y en los Planes Generales, pero merece la pena hacernos una idea más clara de cómo podría ser.

Cada mes todas las asambleas formales hacen un resumen de su actividad que llega hasta los colectivos. Estos resúmenes son públicos, podrías consultar los de distritos que no son el tuyo, por ejemplo. Partiendo de estos resúmenes se pueden hacer preguntas y propuestas a los delegados cuando vengan a rendir cuentas, por lo que se publicarán una semana antes de la rendición de cuentas. En los resúmenes indagarán por ejemplo los periodistas y cualquier ciudadano preocupado. En ellos deben verse todos los temas tratados, todas las votaciones y quién votó qué.

Veamos un poco más qué podría hacer cada asamblea. Empecemos por el Bloque. Esta asamblea estará formada normalmente por vecinos del mismo edificio o de edificios contiguos. Aunque si alguien quiere ir a un colectivo fuera del Bloque que le corresponde podría hacerlo informando debidamente a ambos Bloques para cambiar el registro. El Bloque se encarga del mantenimiento del edificio (fachada, zonas comunes…) y de cosas que ahora hace una comunidad de propietarios. Además, se encarga de gestionar los colectivos y de la rendición de cuentas de su delegado de Barrio. Esta asamblea tendrá unos recursos públicos muy bajos que se asignarán en parte por necesidad y en parte al azar, y luego dispondrá de las aportaciones de los vecinos. Si un edificio quiere hacer obras o pintar la fachada su Bloque debe intentar justificar que es necesario hacerlo. Distrito será la encargada de distribuir los recursos a los Bloques para estas cosas grandes. Para limpieza y mantenimiento básico (incluyendo arreglos) utilizarán sus recursos propios. Quizá estamos ya entrando en demasiado detalle.

La asamblea de Barrio se encarga del mantenimiento de las aceras, carreteras, farolas y pequeñas infraestructuras como parques o polideportivos públicos. Como todas las asambleas, también se encarga de la rendición de cuentas de su delegado en Distrito. Esta es la primera asamblea en la que los delegados reciben el día libre (pagado por el municipio a la cooperativa pertinente) para preparar y acudir a la asamblea mensual.

La asamblea de Distrito se encarga del mantenimiento de grandes infraestructuras locales: su sección de la red de agua, la red eléctrica, el transporte público… También se encargará del ocio público: fiestas del distrito, bailes en plazas, teatros callejeros… Además, se encargará de la rendición de cuentas de sus delegados municipales. Esta asamblea tiene mayor responsabilidad que las anteriores, por lo que ya no se reúne una vez al mes, sino dos veces. Con lo que los delegados de Distrito obtienen dos días libres al mes.

Todas las anteriores asambleas se encargaban del mantenimiento y la rendición de cuentas. La asamblea Municipal es la primera en poder hacer nuevas infraestructuras, cambiar los horarios del transporte público y distribuir presupuestos. Organiza la inversión municipal, algo básico en este modelo económico. Por supuesto, también se encarga de la rendición de cuentas de su delegado regional. A partir de esta asamblea los delegados pueden estar trabajando a tiempo completo para legislar y llevar el día a día del municipio, la región, la nación o el mundo.

La asamblea de Región se encarga de los nuevos acuerdos y las nuevas infraestructuras intermunicipales. Los acuerdos entre municipios incluyen carreteras, trenes, conservación de los rías y espacios naturales que estén siendo explotados por humanos… Además, la asamblea se encarga del mantenimiento de las infraestructuras intermunicipales y de la rendición de cuentas de los delegados nacionales.

La asamblea de Nación se encarga de los grandes acuerdos e infraestructuras entre regiones. Aquí no se hace mantenimiento de las infraestructuras pues lo hacen las propias regiones. Se encargan de hacer nuevas infraestructuras y trenes interregionales, conexiones de agua, de electricidad… Esta asamblea se encarga también de la rendición de cuentas de los delegados mundiales.

Por último, tenemos la asamblea Mundial. Se encarga de los grandes acuerdos entre naciones y aquí tampoco se hace mantenimiento. Veremos más de todas estas asambleas en el capítulo sobre Planes Generales.

Rendición de cuentas y comunicación entre asambleas

La rendición de cuentas se hará cada siete meses. Primero la asamblea debe publicar el resumen de su actividad mensual (cada mes se hace este resumen para que lo puedan discutir todas las asambleas interesadas). Después las asambleas pares bajarán a rendir cuentas, por lo que todos los delegados estarán en la asamblea inferior y no habrá asambleas pares. El siguiente mes vendrán a rendir cuentas los delegados de las asambleas inmediatamente superiores. Para las asambleas impares tendremos primero que vengan a rendir cuentas los delegados y después ir a rendir cuentas. Las asambleas pares son Barrio, Municipio y Nación (y aunque sean informales también los colectivos). Las asambleas impares son Bloque, Distrito, Región y Mundo. Un par de gráficos podrían ayudar a visualizar el proceso:

Sólo nos queda pensar qué pasa al cambiar uno o varios delegados. Si una asamblea, por ejemplo Distrito, cambia a un delegado municipal, ese delegado vuelve a su colectivo. No se queda en la asamblea de Distrito, pues ha perdido su confianza. Distrito elegirá a un miembro de su asamblea para subir a la asamblea Municipal, uno que represente mejor sus opiniones. Una vez suba un delegado, la asamblea de barrio de ese delegado deberá subir a alguien a Distrito. Luego el Bloque afectado deberá subir a alguien a Barrio.

Si normalmente nos reunimos en las asambleas formales un día al mes, digamos a primeros, al cambiar de delegados una asamblea superior todas las inferiores afectadas tendrían que hacer una reunión especial para ver a quienes suben. Esto es poco práctico. Es mejor que todas las asambleas mantengan una lista ordenada de candidatos a subir. De esta manera todos los cambios son rápidos y no hay reuniones fuera de horario.

Deberíamos hacernos una idea del número de delegados en cada asamblea, para que esté claro cuántos delegados puede llegar a cambiar cada asamblea inmediatamente inferior. El Bloque estará constituido por unos 7 delegados, el Barrio por otros 7, el Distrito otros 7, el Municipio 49, la Región 49, la Nación 343 y el Mundo otros 343. Es por tanto probable que haya varios delegados municipales del mismo Distrito, por ejemplo. En general a las asambleas formales es obligatorio asistir, o como mínimo delegar el voto en alguien que asista, salvo causas justificadas. Esta obligatoriedad es importante, pues la representación de la opinión de todas las personas depende de la misma.

Aunque la rendición de cuentas cada siete meses es suficiente en términos de cambio de delegados, nos gustaría que esos delegados pudieran conocer la opinión de la asamblea que representan mes a mes. Por tanto, estableceremos que cada vez que se reúne una asamblea debe escribir hasta 1000 palabras para su delegado en la asamblea superior. También cada delegado debe escribir a sus representados hasta 1000 palabras informando de lo hablado tras cualquier asamblea. Se pone un límite de palabras aquí y en los resúmenes mensuales (4000 palabras) para evitar perder mucho tiempo o que se entierren temas importantes en grandes documentos que va a costar leer. Estos escritos pueden ser sobre cualquier cosa, incluyendo discusión sobre decisiones de asambleas muy superiores, como la mundial. Sin embargo, no son públicos, están dirigidos sólo al delegado o a la asamblea que representa el delegado, respectivamente. En el primer caso el objetivo es informar a tu delegado de la posición de la asamblea ante cuestiones que considera importantes, de forma que él pueda discutir estas cuestiones en su asamblea y ver si enviar también un escrito a la asamblea superior. Imaginemos que Municipio toma una decisión con la que no están conformes los Bloques, pero sí los Distritos. Los Bloques escribirían su posición a los Barrios y los Barrios discutirían el tema en la siguiente asamblea, pudiendo escribir a los Distritos para que cambien de opinión (si les ignoraran serían relevados por no representar a sus asambleas). Estos Distritos podrían escribir al Municipio sobre el cambio de opinión para que lo discutan y cambien de postura o sean relevados.

¿Cuánto podría llegar a tardar un cambio en este ejemplo municipal? En el mes 0 el Municipio toma una mala decisión. En mes 1 algunos Bloques escriben al respecto y en el 2 los Barrios lo discuten e informan a sus Bloques. En el mes 3 los Bloques mandan al Barrio su posición respecto del informe y en el 4 algunos Barrios mandan a los Distritos su escrito. En el mes 5 los Distritos informan a sus Barrios de la discusión, y en el 6 los Barrios mandan a los Distritos su posición definitiva. En el mes 7 algunos Distritos envían su escrito definitivo a Municipio. En el 8 Municipio informa a los Distritos. En el mes 9 los Distritos escriben a Municipio y en el 10 municipio ajusta su política. Este es un caso exagerado pues todos los delegados por encima del Bloque tienen que cambiar de opinión y no se está teniendo en cuenta que tanto Distrito como Municipio se reúnen más de una vez al mes y, sin embargo, en 10 meses se puede cambiar una política concreta desde la base.

Se tardan 3 meses por cada cambio de nivel (uno para debatir e informar, otro para que la asamblea inferior responda al informe y la tercera para volver a debatir y escribir a la asamblea superior) más 1 mes para que el último nivel ajuste la política. Esto significa que del Bloque al Mundo sólo hay 19 meses, es decir, algo más de año y medio. Esto suponiendo un cambio desde la base, el caso más extremo. Además, si un cambio es tan importante, surgirán plataformas y manifestaciones que ayudarán a acelerar el proceso. Por ejemplo, las manifestaciones podrían hacer que todos los niveles escribieran sobre un tema, sabiendo así de una forma muy rápida la posición de todas las asambleas.

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