Debido a que hemos decidido que toda empresa sea democrática, a partir de ahora las llamaremos cooperativas. No merece la pena entrar en tanto detalle respecto al funcionamiento de las asambleas como hicimos en el caso de la política: métodos similares podrían aplicarse aquí. Lo que sí merece la pena discutir es cómo, dependiendo de su tamaño, la cooperativa puede optar por métodos muy distintos para mantener una democracia útil:
- En el caso de los autónomos, que para nosotros simplemente serán cooperativas unipersonales, obviamente no necesitan estructura ninguna.
- Para las cooperativas de dos personas la cosa se complica, igual que en las actuales empresas compartidas al 50%. Si la fundan juntas, estas personas deben encontrar una forma de tomar las decisiones cuando no estén de acuerdo: por turnos, lanzando una moneda, designando a una de las dos personas para desempatar cada trismestre… Si una cooperativa unipersonal se amplía a dos personas, la que lleva más tiempo en la cooperativa podría tener el voto del desempate, parece una norma razonable que podría evitar muchas discusiones.
- A partir de tres personas las decisiones se toman en asamblea y será cada vez más improbable un empate total, especialmente si mantenemos la antigüedad como forma oficial de desempatar. En caso de empate simplemente sumaríamos la antigüedad de todos los que hayan votado a una cosa y todos lo que hayan votado a otra y el bando con más antigüedad gana.
- A partir de un número grande de personas la cooperativa se puede estructurar en asambleas anidadas. Cabe imaginar grupos de trabajo eligiendo a su líder, que puede convertirse en delegado de la asamblea del departamento y elegir allí delegados para la dirección de la cooperativa, por ejemplo. La estructura concreta de la cooperativa la elegirían los propios trabajadores, pero el municipio debe estar informado de esa estructura. Los desempates por antigüedad se podrían mantener en cada una de estas asambleas.
En general en todos estos casos el municipio debe saber quiénes están tomando las decisiones para poder pedir responsabilidades a esas personas. Además, para que la democracia sea transparente, cada una de las personas de cada asamblea debería firmar la elección de delegados y los principales acuerdos para que el municipio pueda comprobar que la democracia se está llevando a cabo como es debido en caso de que se planteen quejas oficiales.