Expansión, organización y prefiguración

Para poder llevar a la realidad las propuestas expuestas hace falta un largo proceso de expansión, organización y prefiguración. Tras este proceso deberíamos llegar a una situación en la que el PAM (Partido Asambleario Municipalista) y el SAM (Sindicato Asambleario Municipalista) tuvieran suficientes personas detrás como para llevar a cabo la transición de forma democrática o, si no queda más remedio, revolucionaria.

Recordemos los siete objetivos inalterables del PAM, independientemente de los pormenores que sus integrantes decidan:

  • Política sin partidos organizada en asambleas anidadas.
  • Democracia dentro de las empresas, que pasarán a ser cooperativas.
  • Inversión democrática: una economía no es democrática si la inversión no lo es.
  • Sueldo mínimo por cuestiones humanitarias y sueldo máximo por ecológicas. Los que alcancen el sueldo máximo, en lugar de consumir más, pedirán mejor horario, elegir sus propios proyectos, más vacaciones… Cosas más ecológicas.
  • Trabajo garantizado. De esta forma nadie que esté dispuesto a trabajar se quedará sin los medios para una vida digna.
  • Dinero que caduca para controlar y estabilizar la economía, evitando la acumulación, la inflación y las crisis del capitalismo.
  • Fin de la propiedad privada para garantizar el derecho a la vivienda, la democracia dentro de las cooperativas e ingresos suficientes para los servicios públicos manteniendo los impuestos bajos.

La única razón para blindar estos objetivos en los estatutos del PAM es evitar que una oleada organizada de personas con ideales no afines pueda cambiar democráticamente los objetivos del partido. Una vez lograda la política sin partidos, estos principios deberían pasar a una nueva constitución, pero siempre se podrán cambiar a través de las asambleas anidadas (o no tendríamos una verdadera democracia).

Los objetivos del SAM, el sindicato asociado al PAM serían:

  • Organizar a los trabajadores de todas las empresas en asambleas anidadas.
    • Se puede empezar organizando cosas pequeñas: horarios, vacaciones, reuniones informales de los trabajadores…
  • Representar a los trabajadores como un sindicato más.
  • Proponer mejoras de las condiciones, crear redundancias para garantizar el servicio y mejorar el negocio: nuevas máquinas, más personal, I+D…
  • Aprender a gestionar la empresa, para estar preparados cuando llegue el momento de convertirla en una cooperativa.
  • Enviar delegados a asambleas sectoriales en las que se trate la sostenibilidad, el futuro del sector y la inversión necesaria en el mismo.
  • Cuando llegue el momento deben presionar para aceptar tempos, para que los líderes de los equipos los elijan los propios equipos y para ir estableciendo una verdadera democracia donde se pueda.
  • Participar de los mecanismos de inversión del PAM siempre que sea posible.

Con todo esto en mente lo que hace falta ahora es un camino claro para poder alcanzar esta realidad.

Expansión


Para poder empezar a organizar el PAM en asambleas anidadas necesitamos que mucha gente participe. Para ello hay que empezar con un grupo pequeño que conozca y comparta los valores descritos como para iniciar la creación (todavía no oficial) del PAM. Este grupo debería empezar por discutir los estatutos básicos del partido y la estrategia de expansión. Los estatutos todavía no serán formales y los métodos prácticos no hace falta que estén definidos todavía, sólo hay que conseguir que más gente se involucre. Para ello es necesario hacer varias cosas:

  • Elegir por dónde iniciar la ofensiva. Pese a la necesidad que hay de un derecho a la vivienda, este punto es muy polémico. Sería mejor empezar con la necesidad de una verdadera democracia dentro y fuera de las empresas. No creo que sea difícil convencer de que el sistema de partidos no conforma una buena democracia y es evidente que la democracia dentro de la empresa facilitaría la vida de los trabajadores y los empoderaría, además de establecer la necesidad de una inversión pública, que también sería democrática.
  • La organización debe empezar desde un grupo pequeño de personas que harán de asamblea nacional. Conforme se logren introducir personas de distintas comunidades, estas comunidades podrían formar asambleas regionales y enviar delegados a la asamblea nacional, cambiando eventualmente el grupo original de forma democrática. Al principio sólo tendríamos una asamblea nacional y algunas regionales, pero después se empezarían a formar asambleas municipales. El objetivo es que sean las asambleas municipales las que gestionen a los integrantes, pero las asambleas regionales y nacionales también llamarán de forma aleatoria a integrantes de los municipios para comprobar que el proceso se hace debidamente.
  • ¿Cómo expandirse?
    • Creación de un correo nacional y de correos regionales.
    • Creación de un plan que no sólo lleve a la consecución de los objetivos del partido, sino que mejore la vida de las personas desde el minuto uno. Para esto hay que establecer diferentes competencias para diferentes asambleas, como se verá en el apartado de organización, pero las actividades deben incluir la expansión del modelo de democracia, el establecimiento de ayuda mutua con guarderías y cocinas colectivas, propuestas directas para mejorar el barrio y ocio autogestionado.
    • Divulgación por redes de las siete medidas, siempre con el correo visible para que puedan contactar y unirse. Esto puede complementarse con reparto de propaganda por las calles, las universidades y los centros de trabajo.

Esta fase inicial es compleja. Pasar de unos pocos a una cantidad notable de personas puede ser difícil para planteamientos tan radicales actualmente como una verdadera democracia. Además, debe dejarse ver que la intención es resolver también el problema de la vivienda, ser más ecológicos y garantizar el trabajo. La libertad, la igualdad y la democracia deben convertirse en términos de uso común.

La fase de expansión terminará cuando las asambleas municipales empiecen a crear colectivos, que luego mandarán delegados a la asamblea del bloque cuando sean muchos, o directamente en la asamblea del barrio, distrito o municipio mientras sean pocos. En resumen, la expansión terminará cuando por fin tengamos raíces en los municipios y la democracia pueda fluir de abajo a arriba.

Organización

Conforme los integrantes del PAM se vayan familiarizando con las asambleas anidadas y los planteamientos iniciales del partido (que irá detallando poco a poco la asamblea nacional y que estará resumidos en un texto público y gratuito) será hora de iniciar debates sobre esas ideas. Para empezar, se hará:

  • Una lectura (voluntaria) del libro que resume las propuestas por parte de los integrantes, con la posibilidad de cambiar lo que se quiera del texto. Vuelta a los colectivos base de todos los integrantes del partido. Si el cambio que propones en tu asamblea, en tu colectivo, gana por mayoría el delegado del colectivo lo comparte en la siguiente asamblea (bloque). Luego se repite el proceso con el barrio, con el distrito, con el municipio y con la región si hay muchos integrantes. Cada asamblea elige a los delegados que quiere, con lo que se conforma la estructura de asambleas anidadas.
  • Después la asamblea nacional elegida debe conformar el PAM como partido y establecer sus estatutos. Para esto último se consultará con las personas del partido cuyos estudios permitan aportar y se hará un referéndum interno para aprobar los estatutos. Si no se aprueban los estatutos bajarán para iniciar el mismo proceso que con el libro, así que todo el mundo volverá a los colectivos y todas las asambleas podrán volver a cambiar.
  • A estas alturas ya debería estar establecida la cuota que debe pagar cada integrante y qué hace cada asamblea. Todas ellas deberían discutir tarde o temprano el programa del PAM para las distintas elecciones e intentar enmendarlo, pero sin necesidad de volver a crear las asambleas anidadas con cada programa. El documento puede discutirse primero en colectivos, luego en bloques teniendo en cuenta lo dicho por los colectivos, luego en barrios teniendo en cuenta a los bloques y así. Aparte de los programas y la revisión de actas de las asambleas superiores, las asambleas podrían tener otras responsabilidades:
    1. Colectivos: extender el modelo de democracia consiguiendo más integrantes.
    2. Bloques: mejorar los edificios y organizar a los vecinos para que se ayuden entre sí cuidando los niños los unos de los otros y estableciendo turnos de cocina para quienes no quieran estar todos los días cocinando, entre otras cosas. Los problemas entre vecinos podrían intentar resolverse en esta asamblea.
    3. Barrio: mejoras en servicios como iluminación y limpieza, propuestas para el barrio que incluir en el programa y acción directa para la organización popular de las mejoras: hay cosas que se pueden hacer sin pasar por el ayuntamiento. Ocio popular con bailes y juegos de mesa.
    4. Distrito: mejoras al nivel del distrito como transporte y redes de electricidad y agua. Fiestas grandes (con cobro para financiar el PAM) y propuesta de nuevas cooperativas.
    5. Municipio: principalmente electoral, dedicándose al programa y al apoyo a las cooperativas.
  • Creación oficial del SAM para que pueda participar como un sindicato más en los comités de empresa. Énfasis en la democracia y en el aprendizaje de la gestión de la empresa para su posterior conformación como cooperativa.

Prefiguración

En realidad, toda la organización en asambleas anidadas ya se puede considerar prefiguración, pues están organizadas como nos gustaría que se organizara todo en el futuro. Sin embargo, se puede dar un paso más. Una vez se tiene toda la estructura mencionada, ya se tiene un intento de prefiguración de la democracia sin partidos y de la democracia dentro de las empresas, pero todavía no hay inversión democrática, cambio en la propiedad o sueldos máximos además de mínimos. El trabajo garantizado es difícil de prefigurar sin control político, aunque quizá a los integrantes del futuro se les ocurra una manera. La prefiguración de los tempos es importante porque la moneda debe estar lista en el momento de hacerse con el poder. Para cada punto, menos para el trabajo garantizado, de momento, podemos poner una forma de prefiguración:

  • Inversión democrática: los distritos pueden organizar ferias democráticas para elegir financiar nuevas cooperativas. Se podría cobrar por participar en la elección del nuevo negocio de tu barrio y con ese dinero el PAM compraría el local y lo alquilaría barato a los que hubieran propuesto la cooperativa ganadora a cambio de que fueran democráticos.
  • Cambio en la propiedad: el PAM podría comprar viviendas y hacer un alquiler barato y garantista. Como se ha mencionado también comprará locales para cooperativas, con lo que empezará el cambio en la propiedad de la infraestructura.
  • Salarios mínimos y máximos: se puede imponer a las cooperativas financiadas que no sólo sean democráticas, sino que tengan salarios mínimos y máximos.
  • Los tempos se podrían entregar a los integrantes del PAM para que los repartieran como propinas entre sus negocios favoritos. También podría el PAM vender tempos para financiarse. Los negocios que más tempos obtuvieran recibirían financiación, si bien aquellos que no fueran cooperativas podrían tener que hacer alguna concesión al SAM, o algo así. Esta sería otra forma de inversión democrática. La tercera forma de inversión democrática podría venir directamente de la financiación del SAM, de sus integrantes, para fundar cooperativas en los distintos sectores.

Con esto sólo nos quedaría el trabajo garantizado sin prefigurar. Es difícil hacerlo pues sin el control de los impuestos y sin que todas las empresas respondan ante las asambleas anidadas no es posible repartir dinero a quien no encuentre trabajo; ni presionar a las cooperativas para que publiquen los trabajos que no han cubierto con el objetivo de cubrirlos. Pero sí que allá donde esté el SAM, este podría intentar publicar los trabajos disponibles en su empresa y los integrantes del PAM podrían rellenar y entregar su CV de forma voluntaria para que cualquier integrante del SAM pudiera verlo. No es ni parecido a un trabajo garantizado, pero algo es algo.

Tras la victoria harán falta unos meses para establecer una nueva constitución y el trabajo garantizado. Si el SAM se ha extendido entre las empresas las dos últimas no serán difíciles, pues la colaboración con las asambleas anidadas una vez no haya partidos será total. Para llevar a cabo la transición económica se cambiarán a las personas y a las cooperativas euros por tempos.

Todos los detalles aquí descritos ayudan tanto a la consecución final de una revolución como a una victoria electoral, y tener en mente ambas opciones puede ser de mucha ayuda.

En el caso de ser necesaria una revolución debido a una posible ilegalización de los sistemas democráticos aquí descritos, al auge del fascismo o a cualquier otra razón, haber aprendido sobre cómo se gestionan los municipios por haber participado en elecciones puede ser muy útil. Pasa lo mismo con regiones o naciones, el conocimiento acumulado al intentar hacer planes sostenibles en cada una de estas escalas es muy valioso.

En el caso de una toma del poder electoral el haber creado ya sistemas democráticos afines en todos los niveles, inversión democrática, tempos y toda la prefiguración descrita, aportará solidez a las propuestas y allanará el camino a una implementación sencilla de las mismas. Si se ganaran las elecciones sin estas estructuras creadas sería muy complicado ponerlas a punto en un corto periodo de tiempo y probablemente la reacción arrasaría las iniciativas.


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