El PAM

De cara a las elecciones municipales la propuesta del PAM incluiría siempre establecer las asambleas anidadas como órganos de gobierno formales del municipio. Esto puede no ser posible, pues cómo se gobiernan los municipios no está gestionado por los mismos municipios. Por esta razón, en caso de no poder establecer el gobierno utilizando asambleas anidadas, se utilizarán éstas como consejo de consulta al ciudadano. Es decir, una alcaldía del PAM respondería no sólo ante los concejales de los otros partidos, sino también ante las asambleas anidadas. En cuanto a la economía, en caso de sólo ganar en algunos municipios, no se podría establecer directamente la planificación descentralizada. Aquí lo mejor que se podría hacer sería comprar desde el ayuntamiento los terrenos y locales que se puedan y alquilarlos sólo a cooperativas con un compromiso de organización en asambleas anidadas. También se incentivará que las empresas clásicas se conviertan en cooperativas asamblearias. Se podrían dar ayudas directas a estas cooperativas para la relocalización de actividades esenciales, como las relacionadas con la energía y la alimentación. Con la vivienda se haría lo mismo, comprando y alquilando a precios asequibles a los ciudadanos. Aquí probablemente también haya problemas legales, pues se está intentando introducir una nueva economía sin haber tumbado la anterior, pero podría ser útil para experimentar con esta nueva economía.

Para las elecciones regionales (o de comunidades autónomas) tenemos unos problemas similares. Algunas regiones tienen economías lo suficientemente grandes como para hacer una transición, pero habría fuertes problemas legales y no creo que se pueda avanzar mucho más que en el caso municipal.

Las elecciones nacionales, sin embargo, sí suponen una esperanza. Aquí se podría terminar promoviendo una nueva constitución con las características antes descritas. Se podría transformar toda empresa en una cooperativa asamblearia. Por supuesto habría problemas con el resto del mundo; si tú cambias tu economía, pero los demás no, habrá roces.

Como ya hemos mencionado antes, el PAM no es sólo una oportunidad de cara a las elecciones. Es una oportunidad para organizarse de forma democrática si surge la necesidad de una Revolución. Los problemas para conseguir ejecutar legal y pacíficamente esta transición podrían ser tan grandes que la hagan inevitable.

Empresas y viviendas

Supongamos que de alguna manera nos hemos puesto de acuerdo para llevar la política con las asambleas anidadas y la economía con la planificación descentralizada. Los dueños de las empresas perderían el control sobre lo que antes era propiedad suya. También perderían la responsabilidad y la preocupación por no llegar a fin de mes, por no tener suficiente para los empleados o por los problemas burocráticos y legales que seguro encuentras al intentar llevar a buen puerto una empresa. Pese a todo habría resistencia, pero esperemos que la esperanza de vivir mejor sea suficiente para estos empresarios.

Con la vivienda la cosa es diferente. No queremos echar a nadie de la casa en la que vive. Incluso si alguien vive en una mansión no hay por qué echar a esa persona. Las personas que ya ocupan una vivienda tendrán prioridad, aunque también tendrán que pagar el alquiler, incluso si la casa ya estaba pagada. Eso sí, sólo puedes estar empadronado en una vivienda, las viviendas en las que no vivas dejan de ser tuyas. De hecho, en caso de estar en alquiler, la vivienda se la quedaría el inquilino que ya vive ahí (a los inquilinos tampoco queremos echarles de sus casas). Si no vive nadie cuenta como vivienda libre y el municipio la alquilará a los buscadores de vivienda.


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